Educados en la obediencia

 

-¡Sálvese quien pueda!

-Capitán, ¿en qué parte del manual indica quién puede y quién no?

-Capitán, ¿con sálvese se refiere a salvar el cuerpo o a salvar el alma?

-Capitán, ¿me da su permiso para utilizar el número uno de los botes salva vidas?

-Capitán…

-Capitán…

-¡Maldita sea! Déjense de preguntas y sálvense ustedes que pueden. Yo soy el capitán, me está prohibido abandonar el barco.

Tieta

El teu record és pessigolleig de cítrics dins de la boca.

A les orelles, trots de cavalls amb ferradures noves,

porten aquell príncep que buscava l’amor dins les taronges.

És la teva veu contant-me contes,

i la d’aquella locutora radiant la radionovel.la de les tres,

quan les panxes feien bombolles

i, de tant en tant, ens envoltava la pudor d’un pet

que mai va fer-nos nosa.

És el cant fidel de les agulles teixint-me jerseis

perquè jo fos la més bufona.

L’escalfor de la llana damunt la pell quan era hivern          

i el consol d’un drap humit a sobre el front,

que per una altra aspirina encara falta una bona estona.

És el gust enganxós dels cupons que esborrem amb un tros de coca.

L’aturar del nyic nyec del balancí del tiet que feia el primer ronc

i el teu “pst”, “pst”, perquè et veies fer-me l’ullet.

És el teu xiuxiueig al costat del safareig                                                                              

llegint-me les cartes d’amor del teu soldat mort

el teu primer amor.

El nostre secret fa olor d’aigua i sabó

i té la forma d’un cor

que regalima sospirs a dintre d’un pit.

El teu record és l’absència de crits,

que fins la mort  va abraçar-te dormint,

dins el repòs del llit el  cor et va dir,

                         jo em quedo aquí.

           El teu record és en present

                              el meu present

                                                       l’honora essent feliç.

 

 

Mensaje en una cápsula espacial

 

Llegué a este planeta desierto porque nadie me explicó la verdad. De haberla sabido, no me habría alborotado tanto. No habría subido tan alto ni tan deprisa. Sobre todo, no habría abierto las piernas y levantado los brazos mientras me reía. Pronto moriré. Mi último deseo es que la mujer que encuentre este mensaje no solo lo lea, deseo que se lo crea y lo haga correr de fémina en fémina. Las escobas no nos las dieron para barrer, nos las dieron para volar. Si no conoces tu poder, no lo sabrás manejar.

Hogar, dulce hogar

vives sola
Ilustración, Alfonso Manzanares

Vives sola en un piso con tanta gente

que las habitaciones necesitan literas.

A ti no te ha tocado ningún trozo de pared.

El poster de tu ídolo se ha quedado enrollado.

Nadie te habla ni te cuenta cómo debería ser.

Sin embargo, siempre hay una oreja que te espía tras la puerta

y te reprende porque lo que haces o lo que dices no está bien.

Te volviste fea porque pensaste que así la que nunca se creyó bonita

en lugar de envidiarte te querría como tú la querías a ella.

Lo único que lograste es que todos te llamaran fea.

Hoy no hubo bragas limpias para ti.

Luego oíste a tu madre explicarle a la vecina que te huelen los pies.

Tu padre se hizo el sordo como siempre.

No hay espacio para ti.